martes, 11 de febrero de 2014

Jesus Esnaola y "Los años de lluvia"


Este mes de febrero el libro de microrrelatos recomendado para el grupo de lectura de diarium es “Los años de lluvia” de Jesus Esnaola. Sí, lo he escrito bien, Jesus (sin tilde) Un libro cuya portada desnuda parece no anticipar nada y sin embargo la elección de ese color plano y a la vez profundo, entre el verde y el azul pero cargado de negro, nos muestra el tipo de relatos que vamos a encontrar en su interior. Tengo la suerte de haber escuchado a Jesus (sin tilde) leer alguno de sus microrrelatos y la entoncación melancólica que da a sus textos es como ese azul pizarra.
 

Leí este libro el año pasado cuando salió la primera edición. Guardaba un recuerdo muy bueno de muchos de los micros incluídos en el libro, pero para refrescar mi percepción he decidido aprovechar mi viaje a Málaga (horas de espera en aeropuertos más la adicional del vuelo)  para releerlo. Para poder comentar con cercanía alguno de los microrrelatos, decidí marcar los que más me gustaran. No tenía nada a mano, así que hice algo que odio… doblé la esquina superior de las paginas que lo contenían y al final de la relectura más de la mitad de las páginas del libro aparecen con la esquinita doblada… La conclusiòn es evidente: Disfruté de la lectura de Los años de lluvia, pero aún he disfrutado más de su relectura.

El próximo jueves 20 de febrero en EspaiDiarium sabremos lo que opinan los lectores del grupo de lectura. No quiero extenderme más, así que os dejo con lo que el propio Jesus (sin tilde, aunque en la portada aparezca tildado) nos dice de su libro.



Los años de lluvia

El origen de “Los años de lluvia” es, esencialmente, azaroso. En realidad, si queréis que sea del todo sincero, nunca imaginé que llegaría a publicar un libro. Ni era una meta, ni uno de esos deseos que uno arrastra a lo largo de su vida. Símplemente ocurrió.


En 2008 se me ocurrió abrir un blog para obligarme a escribir. Sé que eso de obligarse a escribir choca frontalmente con la idea romántica de que el verdadero escritor escribe por necesidad, siente una pulsión interna que lo lleva a escribir de una forma casi enfermiza, que nada ni nadie puede hacer nada por evitarlo. Bueno, no es este mi caso. Me encanta escribir, disfruto enormemente tramando historias, llevándolas al papel, observando la reacción que producen en los lectores. Y ya está. La falta de tiempo, de ideas o la pereza, incluso, me hacían ser muy inconstante. Así nació “El doctor Frankenstein, supongo”. Y también comenzó una época singularmente creativa de intercambio de textos y de opiniones sobre la escritura con escritores de blogs similares al mío, colegas (con el tiempo hasta amigos, algunos) que dedicaban sus esfuerzos a la escritura de microrrelato con una entrega extraordinaria. Y con generosidad. Esta generosidad fue la que me llevó, por primera vez en mi vida, a pensar que las piezas, algunas de ellas, que había ido reuniendo en el blog podrían reunirse en un volumen. Así me puse en contacto con Paréntesis. El resto ya lo conocéis.

Pese a que el primer envío a la editorial ya tenía una ordenación y selección de textos, durante unos meses eliminé algunas piezas, añadí otras y pulí las elegidas aún más de lo que ya estaban. Los libros de microrrelato se leen de una forma muy particular, muchos de los lectores, entre los que me incluyo, lo hacen como si fuera un libro de poesía: abres el libro casi al azar y lees un par de piezas. Es raro que alguien lo lea en el orden propuesto por el autor, y más aún que, además, se lea con una continuidad suficiente como para que haya un poso, un impresión unificadora que sobrevuele todo el libro. Pese a todo, opté por dividir el libro en dos partes, una más fantástica y otra más realista, que de puro subjetivo podría pensarse que son arbitrarias (en realidad hay micros que tanto podían situarse en una como en la otra). En vuestras manos tenéis el resultado.

Lo último que decidí fue el título. En el libro hay un micro que se titula “El goteo de los años de lluvia” y me pareció que era un buen título para el libro, también. Cuadraba con el aliento lírico de muchas de las piezas, hablaba de nostalgia, sentimiento con el que me sentía, y me siento, identificado, y, sobre todo, encajaba a la perfección con el objeto de mi nostalgia, mi Donosti natal, tierra de lluvias. Sin embargo, la longitud del título y que hubiera un texto que se llamara igual no acababan de convencerme. De ahí a “Los años de lluvia” como título definitivo sólo había un paso.

Poco me queda por añadir más que agradecer a Diarium su interés por tener en la librería “Los años de lluvia” y desear que los microrrelatos que incluye os gusten y os hagan disfrutar.

Jesus Esnaola Moraza


Os dejamos aquí uno de los micros incluidos en el libro. 

NIVELES
El nivel del agua llega hasta las rodillas de los niños que juegan al fútbol en la plaza con naranjas caídas de los árboles. Alcanza el nivel del agua las barbas del abuelo, enredadas en el humo espeso, gris, que nace en la cazoleta de la pipa que ya fuera de su padre y forma columnas inverosímiles que se elevan como un recuerdo olvidado. Sube el agua, su nivel, por las escaleras del ayuntamiento en un fluir contra natura que sumerge al alcalde, ya ahogado en pena, derrotado por el progreso, incapaz de detener la construcción de la presa.

Cubre el agua, siempre el agua, la torre de la iglesia cuya campana, mecida por la corriente, esculpe ondas en la superficie con sus leves, sordos tañidos.


Si queréis disfrutar de este estupendo libro, podéis encontrarlo en DIARIUM.

Título: Los años de lluvia.
Autor: Jesus Esnaola Moraza
Editorial: Paréntesis
Edición: 2012
Precio: 12,00€

jueves, 6 de febrero de 2014

Diarium dixit: Club de lectura de Noviembre


PARTÍCULAS EN SUSPENSIÓN. Lola Sanabria
Portada del libro


Una vez visto el saludo que Lola no hizo llegar y saboreado la lectura en persona y exclusiva de sus micros, desde allí, desde el Caribe, pasamos a describirla y analizar su libro y, a través de este, a ella. A compararla. A compararla con un color, un animal, un paisaje, una música y una parte de nuestro cuerpo. Hicimos con Lola un SI FUERA.

Los lectores que participaron este día fueron: Antonia G. Lago, Xesc López, Teresa Sempere, Isabel, Lourdes, Blanca Pérez, Esther, Lula y dos personas más.

Y como oyentes: Manuela, amiga de una sobrina de la homenajeada y Mònica y Fernando, anfitriones de DIARIUM

Así quedó la cosa. Intentaré plasmar tal cual el dibujo que, con la aportación de todos, consiguieron esbozar de la Sanabria y sus Partículas en Suspensión.

Lola Sanabria
SI FUERA de Lola Sanabria

Si Lola fuera un COLOR, sería:
· Lila-Violeta.
· Azuloscurocasinegro (todo junto) y brillante.
· Amarillo claro. Claro porque no es llamativo, es suave.
· Un color oscuro
· Azul oscuro
· El violeta, que representa a la mujer y su mundo.
· Marrón.
· Marrón. Igual define un hermoso paisaje, como el estiércol.
· Azul oscuro.

Si fuera un ANIMAL, sería:
· Una gacela.
· Un roedor. Igual un colibrí con dientes, o un escorpión alado
· Golondrina. Porque es un ave que cada año vuelve a su nido. Y creo que ella vuelve a su infancia.
· Un oso. Porque es fuerte y peligroso, pero dan ganas de achucharlo.
· Un gato.
· El Caballo. A pesar de que aspira y anhela ser libre se ve obligado auna especie de cautividad.
· Un felino.
· Un pájaro. Cualquiera. El que vuela alto y también el que se posa en las ventanas.
· Incisiva. Avispa, abeja.

Si fuera un PAISAJE, sería:
· Un bosque dorado en otoño.
· Un campo de trigo sin trigo, recién arado. Con un pozo de agua muy hondo.
· Foto de un pueblo pequeño, nevado e incomunicado, por la mayoría de micros sobre infidelidad.
· El mar. Porque es inmenso. Con acantilado.
· Un bosque en otoño, fuerte, duro.
· Pequeños lugares, pueblos, en los que todo el mundo se conoce.
· Arbustos y maleza que impiden el paso.
· Mar, dunas y vegetación. Como una playa de Tarifa donde todo convive.
· Un paisaje bucólico.

Si fuera una MÚSICA, sería:
· Una Nana
· Mozart. Podría ser un bolero e, incluso, un tango
· Salsa. Porque me imagino a una escritora alegre, fuerte y muy activa.
· Jazz. Su prosa suena a jazz.
· Heavy Metal, incluyendo las baladas.
· Música antigua, barroca. Porque vivían i se formaban insumisos al mundo y la sociedad que les rodeaba.
· Música de percusión (insistente).
· Banda sonora, sin letra, sin pretensión de resaltar, pero imprescindible (no sonaría demasiado fuerte).
· Flamenco.

Si Lola fuera una PARTE DEL CUERPO, sería:
· Los ojos, la mirada.
· Estomago e intestinos. Podría ser un puño con guante de seda.
· Los brazos. Porque veo a mujeres que siempre luchan, sea por sentimientos, violencia, machismo o maltrato.
· Los pies. Porque te llevan a todas partes.
· Vísceras, corazón  y pulmones.
· El puño, ya que apela a un sentimiento que a pesar de todo uno no debe resignarse.
· El órgano genital femenino.
· La piel, sin duda.
· El corazón.

Por mi parte añadir, que me sorprendí enormemente al escuchar pequeñas descripciones, detalles o aspectos de Lola, de boca de gente que lo único que saben de ella es lo que pone en la solapa del libro que se han leído. Me sorprendió eso y que la gente haya acogido este pego mío con tanta aceptación y disponibilidad.

Gracias de nuevo a Diarium, Mònica, Fernando. A los asistentes y, por supuesto, a Lola Sanabria por involucrarse y dejarse involucrar en este juego de niños para grandes.



viernes, 31 de enero de 2014

El club de lectura de DIARIUM es un éxito.

En Octubre Diarium dio inicio a uno de los proyectos mas interesantes de los que llevamos a cabo en la librería. El grupo de lectura de microrrelatos. Este grupo, magníficamente dirigido por el escritor de microrrelatos y autor teatral Miguelángel Flores se reúne el tercer jueves de cada mes para conversar alrededor de un libro de microrrelatos propuesto con anterioridad. El ambiente de tertulia literaria es inmejorable y la participación de todos los asistentes más que interesante. La próxima reunión será el 20 de febrero y el libro de escogido es “los años de lluvia” de Jesus Esnaola.

Cuando cuentas con personas tan creativas como Miguelángel Flores para llevar a cabo un proyecto tan entrañable como es el grupo de lectura de DIARIUM, corres el riesgo (en el buen sentido de la palabra lo decimos) de que esa persona vaya más allá. Así ha sido. Miguelángel ha conseguido que los propios autores nos regalen un video exclusivo para el club de lectura.

Aquella idea que tuvimos de crear un grupo de lectura especializado en microrrelatos hoy es una realidad, y eso es así gracias a Miguelángel Flores y a los asistentes que mes a mes van impregnándose de lo breve.

El grupo de lectura es gratuito pero las plazas son limitadas. Os invitamos a asistir, pero por favor confirmad asistencia en diarium@studi9.net

Os dejamos con los videos de las tres primeras autoras. Muchísimas gracias a las tres!!!









Viaje imaginario al archipiélago de las Extinta, Susana Camps
http://www.youtube.com/channel/UCVKq4yHOqlFPrABU1raGNiQ

viernes, 17 de enero de 2014

Pedro Sánchez Negreira nos acerca su "Verde como el hielo"

El camino hacia el papel es casi siempre enrevesado, cuesta arriba y con demasiados recodos donde sentarse a descansar. Recodos que ofrecen tiempo suficiente para preguntarse si merece la pena continuar. Muchos prefieren recular, desandar el camino a causa del vértigo que da la incertidumbre. Por eso es tan importante que sigan existiendo Valientes que apuesten a todo o nada por lo que quieren. Valientes como Pedro Sánchez Negreira, el autor de este libro que hoy nos presenta. Y Valientes también como Pablo Zaera Silva, responsable de la estupenda y cuidada edición y de la creación de la colección lenguas de ornitorrinco. Una línea editorial destinada en exclusiva al microrrelato que además se tratará de una edición ilustrada, por lo que este libro encaja de forma perfecta en Diarium.

Diarium quiere felicitar desde aquí a todos los que apuestan por esta iniciativa.  

A Pedro, lo conocimos primero a través de nuestro blog. Era uno de esos nómadas literarios que pasean sus ojos por los textos de los demás. Siempre con una mirada atenta a cada frase, a la elección de cada palabra. Luego lo conocimos entre nunca y quien sabe, su blog literario y descubrimos que sus textos tenían una enorme calidad. Unos meses más tarde tuvimos la suerte de conocerlo en persona y certificó que el aura que desprendían sus comentarios blogueros no eran una quimera. Pedro es buena persona y mejor escritor, y ahora hemos tenido la suerte de poder conocerlo con olor a papel y tinta. Un lujo.

Esto que viene ahora es lo que el autor opina de su obra.


Verde como el hielo


Antes de que sigáis leyendo debéis saber que esto no es una autoreseña como las que nos regala habitualmente DIARIUM y que la responsabilidad es sólo mía. Confieso que me cuesta abordar esta tarea porque jamás comento mis textos una vez que han salido de mis teclas y descansan en las pupilas del lector. Si he de dar una razón, diré que es porque he descubierto que aquello que se dice de que cada lector lee una pieza distinta y encuentra en ella cosas en las que –muchas veces– ni el autor había pensando mientras la escribía, es tan cierto como la redondez de la Tierra, y –veréis– a mi no me gusta romper esa magia, sea esta buena o mala.


Puedo contaros, eso sí, que «Verde como el Hielo» es fruto de una cabezonería que destapó una pasión. La primera vez que me enfrenté al desafío de escribir un microrrelato (en el taller virtual «La Terraza de Arequipa»), reconocí públicamente mi incapacidad. Se nos escapaba el mes de mayo del año 2010. Desde entonces –consecuencia de aquella frustración– me sumergí en el género, buscando las puntadas en las lecturas, analizando patrones, estudiando técnicas, desmenuzando artículos y libros de teoría y así tragué un anzuelo que continúa dentro de mí. Mientras tanto, en secreto, jugaba a escribir, intentaba –en voz de Ana María Shua– doblegar la palabra. Había pasado más de un año cuando me decidí a salir del cajón y exponerme en mi bitácora. Robando un verso de Joaquín Sabina, le llamé «Entre nunca y quién sabe» porque ese era todo el compromiso de frecuencia de publicación al que estaba dispuesto a llegar. Fueron los micros publicados en el blog –muchos de los cuales encontraréis en el libro– los que convencieron a Pablo Zaera Silvar para hacerme la propuesta de publicación.


«Verde como el Hielo» inaugura la colección de libros de microrrelatos «Lenguas de Ornitorrinco». En él encontraréis ciento trece microrrelatos escritos en madrugadas y amaneceres –que van desde las ocho hasta las quinientas setenta y tres palabras– de los que soy el culpable único. Descubriréis, también, seis ilustraciones en las que su autor, Dictinio del Castillo-Elejabeytia Gómez, ha plasmado aquello que la lectura de los micros le ha susurrado a su corazón. No contemplamos trabajar en base a una unidad temática ni a un hilo conductor, aunque sí lo articulamos apoyándonos en una cita –acotada– de William Faulkner que para nosotros resume la esencia de la vida misma. ¿Los temas? Aquellos sobre los que la humanidad lleva escribiendo desde antes de inventar la escritura. ¿Acaso queda algo sobre lo que no se ha escrito ya?

Antes de despedirme –sin traicionar mi confesión del primer párrafo– podría hablaros de la edición exquisita que Zaera Silvar ha llevado a cabo, pero eso lo notaréis en cuanto tengáis el libro en vuestras manos.

Quiero agradecerles a Mónica y Fernando que lo lleven a su casa y que lo cobijen en tan buena compañía. Ojalá que allí lo encontréis y –por vuestras razones, que no por las mías– decidáis que es digno de vivir entre los libros que moran con vosotros.

Pedro Sánchez Negreira


Os dejamos aquí uno de los micros incluidos en el libro. 

SUEÑO

En mi última ofensiva para seducirla, le cuento que sueño con ella. Que en mi sueño su matrimonio ha dejado de ser un escollo, porque ya nada nos importa.Que estamos desnudos, tumbados en la alfombra de Aubusson que acoge su cuerpo con lascivia. Nos ilumina el fuego de la chimenea, le digo, y solo pienso en aprovechar mi lengua para robarte el rocío de sudor que cubre tu palidez urbana. No me miras, susurro me envuelves con la mirada y -casi sin querer- me atrevo a sumar promesas a mi historia, más saturada de decepciones que de esperanzas. A pesar del humo que nos devuelve la envidia de la chimenea atascada, no hueles a leña, sino a fango de olivas negras, le confieso, mientras acerco mis labios al pliegue de su ingle. "¿y Somos felices?" me pregunta, y me quedo mirando sus palabras como si fueran el bocadillo de un cómic. No respondo, porque no sé si aun estoy soñando.


Si queréis disfrutar de este estupendo libro, podéis encontrarlo en DIARIUM.

Título: Verde como el hielo.
Autor: Pedro Sánchez Negreira
Editorial: Zaera Silvar
Edición: Noviembre de 2013
Precio: 16,50€

viernes, 10 de enero de 2014

Últimos compases del reloj de arena - J. Agustín Navarro

Ultimos compases del reloj de arena es un libro con casi un centenar de historias que abarcan casi todos los  géneros literarios: humor negro, erotismo, drama, surrealismo... en definitiva un buen puñado de relatos donde el lector será partícipe de la conclusión de cada una de las historias.

José Agustín Navarro nos habla de su libro:


Últimos compases del reloj de arena

Sí… No... Sí... Pero finalmente no hubo blog. Aunque sí libro. “Últimos compases del reloj de arena”. En él recopilo una selección de los microrrelatos que he estado escribiendo durante los últimos cuatro años.

¿Existe algún hilo conductor? Espero que no. Me he esforzado mucho en que no lo hubiese. Los escenarios son bien diferentes. El lector visitará un loft con goteras, la pescadería de un hipermercado, un nido de hormigas, el banco de un parque, un latifundio africano… Asimismo ocurre con los temas abordados. ¿Desde cuándo los cadáveres montan fiestas rave en la fosa común? ¿Consideramos el spam telefónico un milagro? ¿Realiza el omnipotente alguna actividad sindical? Relatos que escuecen y vulneran fronteras. La provocación se erige, pues, en un protagonista más de mis cuentos. Abundan las visualizaciones de estética expresionista, la teatralización de la muerte, los universos surrealistas, las criaturas monstruosas. Presento, pues, un mundo deshumanizado, de esclavos, de solitarios, de personajes que piden auxilio o se acercan compulsivamente al papel para no pasar frío. Como un tango doloroso sobre el parquet de la decadencia. Como una autopsia a nuestras vidas privadas. También hallareis grandes dosis de nihilismo, de ambigüedad, de erotismo…Y no sigo, que me encuentro bastante débil, aquí acostado, todavía convaleciente, con el parte médico a los pies de la cama: “El día 29 de noviembre de 2013, a las 17.45, José Agustín Navarro ha dado a luz una cita a ciegas en un geriátrico, un picnic entrañable, un marbete de la Bahía de Guantánamo, un triángulo de amor bizarro, un comunicado sobre el fin del mundo (…). Tanto el padre como los recién nacidos se encuentran en perfecto estado”.

O eso parece.

José Agustín Navarro


Os dejamos aquí uno de los micros que podréis leer antes de que caiga el último grano de arena. 


La involución humana

Por favor, sea breve, dijo la matrona cuando me vio inyectar la pócima. Enseguida el bebé sintió las primeras contracciones y empujó con rabia hasta dar a luz a una madre bien hermosa que parió de inmediato a una abuela rolliza, la cual, sin darnos tregua, trajo al mundo a una bisabuela cachetuda, y así, sucesivamente, hasta que una Eva rabiosamente atractiva me propuso que volviera a morder la manzana.


Si queréis disfrutar de este estupendo libro, podéis encontrarlo en DIARIUM.

Título: Últimos compases del reloj de arena.
Autor: José Agustín Navarro Martínez
Editorial: Círculo Rojo
Edición: Noviembre de 2013
Precio: 12,00€

martes, 17 de diciembre de 2013

Los otros mundos de Rosana Alonso


Conocimos a Rosana en la microbiblioteca, con motivo de la presentación de este libro. Una persona encantadora, afable y con un talento especial para catapultarnos fuera de la realidad desde lo cotidiano, desde lo pequeño, desde lo próximo. 

Desde el principio queríamos traer esta autoreseña a este blog, no podía ser de otro modo, tratándose del primer libro de microrrelatos que vendimos en DIARIUM, pero los acontecimientos nos han impedido publicarlo hasta ahora. 

Sin más preámbulos os dejamos con las palabras de Rosana y sus mundos imposibles, improbables, de ensueño y de pesadilla.

Los otros mundos

Diarium me pide un autoreseña para su blog y yo acepto encantada.



No sé muy bien si esto  que escribo es  una reseña, creo  que es explicarme y  explicaros.

Primero agradezco mucho esta oportunidad que me dan Fernando y Mónica porque la vida media de un libro, más si es de microrrelatos, es  muy corta. Unos seis meses y a veces menos. Al publicar mi reseña vuelven a dar vidilla al libro.

Los otros mundos ya tenía título antes de existir como manuscrito.  Contaba  con unos cuantos microrrelatos pero no los había ordenado, y muchos otros textos estaban en la libreta de ideas, pendientes de escribir. Pero ya sabía cómo se iba a titular. Siempre me ha gustado la frase de Paul Eluard: Hay otros mundos pero están en este.  Y el libro me permitía utilizar el concepto y hasta las palabras otros y mundos.

Y con esa idea guía seguí escribiendo y a la  vez organizando los textos ya terminados.

Hay muchos mundos, tantos como personas y mini mundos dentro del mundo.

Según acababa el manuscrito me di cuenta de que se podían agrupar los textos bajo dos secciones.  En una de ellas se podían incluir los textos más terrenales, más relaciones con los cinco sentidos. Sin embargo  dentro de lo que llamamos realidad, hay mundos que nos pasan desapercibidos: gestos, personas, momentos, luces, sonidos, voces. Estamos tan atareados que vemos sin ver. Esa parte del libro abarca lo que veo si enfoco, si estoy atenta, los textos inspirados en este mundo y sus contradicciones, cabe aquí el humor negro, lo absurdo, el surrealismo, la ternura, la angustia, la reflexión, la crítica social, la ironía. 

En la otra sección se incluyeron los mundos que apelan a una afinación de los sentidos en otra longitud de onda, el espectro no visible pero igualmente existente, las rupturas de lo cotidiano, los sucesos que hacen que el suelo bajo nuestros pies pierda consistencia, lo fantástico, el extrañamiento y a veces puede que la ciencia ficción. En muchos de ellos laten preocupaciones y obsesiones que nacen en este mundo nuestro, solo que, sacadas de su contexto, adquieren otra  profundidad, otros matices.

Siempre lo digo en las presentaciones, mi manera de trabajar al escribir se parece mucho a esos sueños que tenemos a veces. Nos pasan varias cosas a lo largo del día, algunas muy importantes, y sin embargo es algo pequeño lo que dispara lo que acontece en el sueño; una frase escuchada al azar, un gesto, una imagen… Casi siempre hay algo aparentemente sin importancia que actúa de detonante y me lleva a la semilla de la idea.

Espero que a los que no conozcáis Los otros mundos, mi reseña os despierte la curiosidad por  explorarlos.

Acabo con una frase creo que del Talmud: No vemos las cosas como son, las vemos como somos.

Rosana Alonso

Os dejamos aquí uno de los micros que podréis encontrar en esos otros mundos.

El burócrata
Mi padre era funcionario vocacional. Tenía una ventanilla en casa y cualquier asunto se tramitaba mediante formularios; incluso los besos.

Si queréis disfrutar de este estupendo libro, podéis encontrarlo en DIARIUM.

Título: Los otros mundos.
Autora: Rosana Alonso
Editorial: Talentura
Edición: Abril de 2012
Precio: 12,50€